La ruina monumental del Monasterio hospedería de S. Antón



CURIOSA HISTORIA la que nos brinda hoy nuestro amigo Juan, gracias a él podemos decir que retomamos el blog tras más de un año de inactividad. Numerosos proyectos nos han impedido dedicarnos al blog como nos hubiera gustado y pedimos disculpas por ello pero, por fin, volvemos. Y nada mejor que comenzar con un artículo escrito por nuestro amigo Juan, culto donde los haya, conocedor de parajes, historias, monedas, sellos y poesías de buen calado y mejor lustre. Vayamos con su artículo:


"Creo que no digo nada nuevo al comentar que el Camino de Santiago está repleto de sitios, rincones y parajes a cual mas hermoso, pero se sale de lo común la ruina monumental del Monasterio hospedería de S. Antón cercana a Castrojeriz en la etapa de Hontanas a Fromista en la provincia de Burgos.

Es uno de los lugares mas hermosos del Camino Francés a Santiago por los que hemos pasado, nos faltan adjetivos para describir las sensaciones vividas y vaya como homenaje a San Antón y al trabajo de sus monjes, esta modesta crónica mejorablemente redactada de un lugar donde las hablan piedras y calla lo demas, esto verídico.

Aunque suene recurrente debo decir que es un rincón lleno de encanto, magia y misterio que respira historia en sus maltratados sillares, que aparece de pronto al peregrino surgiendo poco a poco entre el silencio de la niebla fresca mañanera de diciembre y es un espectáculo verlo salir como una ensoñación entre la bruma invernal a medida que te acercas.

Monasterio hospedería de S. Antón

Ya en el lugar y haciendo un alto en el camino para descansar las fatigas de la andanza y amortizar el bocadillo del almuerzo, y que el sitio lo merece, el peregrino cierra los ojos, apoya la cabeza en sus muros y el roce de la brisa en los arboles parece susurrar lejanos cantos de monjes antonianos, mezclados con la suma de sensaciones que han sentido en estos lares los millones de peregrinos pasados bajo estos arcos y un eco lejano de las mil hablas de tantas gentes que han pasado por aquí a través de los siglos, todo esto sin tomar nada, que conste.

La edificación era una de las dos hospederías de peregrinos con las que contaba la Orden de S. Antón en la parte española del Camino de Santiago, la otra está en Navarra. Fué fundada como real xenodoquio u hospital para extranjeros de San Antonio Abad, en el antiguo palacio y huerta del rey Pedro I de Castilla. El solar para su construccion fue donado en 1146 por Alfonso VII de Castilla a la recientemente fundada Orden de S. Antonio egipciaco para edificio de hospital, dar cobijo al peregrino y curar a los enfermos.

Pórtico de paso del Camino de Santiago


Este cenobio gozó de amplio prestigio en toda Europa aparte por ser sede del comendador Mayor de la Orden, tambien por curar con eficacia el Ignis Sacer (fuego sagrado), fuego de S. Antón o ergotismo a los enfermos aquejados de este mal que peregrinaban a Santiago, buscando cura de su dolencia. Esta enfermedad conocida desde antiguo, con repuntes en alguna épocas, era producida por el ergot o cornezuelo del centeno, pequeño hongo, base del moderno acido lisérgico o LSD, que infectaba esporádicamente las cosechas comunales con las consiguientes intoxicaciones masivas que diezmaban las poblaciones y producían entre otros males, gangrenas en las extremidades dándoles aspecto de quemados y la muerte dolorosa en muchos casos. El citado mal era tratado con cierta eficacia por los monjes antonianos mediante una cocción secreta de hierbas, receta traída de oriente y conocido como Vino de S. Antón, tambien con el Pan de S. Antón candeal sin centeno, la imposición de la Tau con muchos ensalmos y baños que facilitaban la curación de los enfermos.

Rosetón, ventana (ambas con Taus) y alacena


Por aquí pasó y pidió cobijo S. Francisco de Asís, peregrino a Compostela y dicen que viendo la caridad que aquí se daba adoptó el símbolo de la tau con el que firmaba sus escritos. El peregrino piensa que es posible debido a la proliferacion de estos signos que aún restan adornando sus ventanas, muros y el gran rosetón en el hastial occidental del templo. Tambien se conservan las alacenas donde los monjes depositaban viandas para los peregrinos transeúntes o que llegaban a deshora.


Pórtico

 La edificación es un grandioso edificio gótico de tres naves y tres ábsides. Dos monumentales  arcos ojivales del siglo XVI acojen al peregrino bajo los que transcurre la ruta jacobea y que protegen, dan fuste y apoyo al lienzo de fachada donde se encuentra la entrada principal, hoy cegada, en un pórtico muy ornamentado con una portada de arquivoltas decoradas con esculturas en cada dovela, casi todas vandalizadas.
La ruina parece justificada por el peso y el paso de tanta historia, pero aun conserva tambien el impresionante ábside central con dos niveles de ventanales en ojiva y el hastial occidental rematado por la espadaña, con un magnífico rosetón sobredecorado con Taus o Cruces de S. Antón. Persiste aún en un contrafuerte una piedra armera con el escudo con delfín rampante del Delfinado frances, como referencia al origen y a la proteccion con el que la corona francesa primaba en su época a la Orden de S. Antón.

Piedra armera con el escudo del Delfinado francés con delfín rampante


Pasaron los tiempos de gloria e influencia de la Orden, que en el s. XVII decayó atacada en varios frentes por los enemigos de la Orden, incidiendo en sus metodos curativos anticuados. Hasta este alejado rincón llegaron los ecos de esta lucha cuando Carlos III de España secularizó la gestión del edificio. Pero el punto final de estas maltratadas piedras lo puso la Bula de Disolución de la Orden de S. Antón, promulgada por Pío VI en 1791, fecha en la que abandonó el recinto su último comendador. En el s. XIX continuó el declive con el incendio y destruccion parcial de la edificacion durante la francesada de principios de siglo y con la Desamortizacion de Mendizabal a mediados del XIX, que propiciaron la ruina y su uso como cantera en años posteriores.

Con el tiempo pasó a ser corral de ganado y posterior depósito de maquinaria hasta los años sesenta cuando fué renovado y se consolidó la ruina evitando mayor deterioro y creo que restaurando algunas partes. Hace pocos años se restableció la hospedería dando al peregrino un mínimo de atenciones consistentes en yacija, cobija, sal, agua y lumbre por una noche por la voluntad."




Juan Marín
Fotos del autor

Las cartas de Lope de Aguirre a Felipe II

Lope de Aguirre
CURIOSA HISTORIA la de las cartas que Lope de Aguirre, el loco Aguirre, dirigió al monarca más poderoso de su época y uno de los más poderosos de todos los tiempos, Felipe II, el rey prudente.

Aguirre fue un soldado y conquistador español que nació en Aráoz a principios del siglo XVI. Como muchos hombres rudos de su época, se alistó y embarcó hacia el Nuevo Mundo con el sueño de conseguir parte del oro que, según se decía, abundaba por aquellas lejanas tierras. Así fue como, con deseos de riqueza y la esperanza de una vida mejor, Aguirre, con poco más de veintiún años, arribó a las cosas de Guadalpenil. Corría el año 1536 (o 1537, hay dudas al respecto).

La vida de un soldado en el Nuevo Mundo de aquella época era dura y compleja. Numerosas guerras internas se sucedían y las luchas fraticidas eran el pan nuestro de cada día. Las circunstancias obligaban a decantarse por uno u otro banco, ora del lado del virrey de turno, ora del lado de los rebeldes correspondientes. En ocasiones, incluso el propio virrey era el declarado rebelde. Un mundo nuevo por conquistar y por gobernar..., demasiada lucha por el poder.

Aguirre, de carácter violento y duro, encontró un territorio hostil donde un hombre como él podía abrirse camino a machetazos y arcabuzazos. Veamos algunos ejemplos del tipo de vida que llevó nuestro protagonista:
  • Batalla de las salinas
    Participó en la Batalla de las Salinas en 1538, donde dos ejércitos españoles (llamados almagristas y pizarristas por los nombres de sus líderes) lucharon entre sí por el control de Cuzco.

  • También participó junto al primer virrey de Perú, Blasco Núñez de Vela, en las luchas por conseguir implantar las Leyes Nuevas (que acababan con las encomiendas y liberaban a los nativos) impuestas desde la corona de España. Leyes contra las que se rebelaron numerosos soldados y oficiales ya instalados en la zona. En dichas luchas, el virrey fue apresado y Lope de Aguirre participó en el complot de Melchor Verdugo para liberarlo. Cuando, dos años después, el virrey fue derrotado, Aguirre huyó a Nicaragua. Ya era Sargento Mayor y contaba con algunos enemigos.

  • A la vuelta de su “exilio”, de nuevo en Perú, Aguirre fue arrestado por el juez Francisco de Esquivel, que lo condenó a ser azotado en público por no haber respetado las leyes de protección a los indios. Tal era el carácter de este hombre que, profundamente herido en su amor propio, esperó a que terminase el mandato del juez para darlo muerte. Se cuenta que Aguirre, sumamente vengativo, lo persiguió durante tres años y 6.000 Km. Aproximadamente (el ex-juez, temeroso, cambiaba de residencia continuamente) a lo largo del continente hasta que por fin, le dio caza y mató en su residencia. Hecho por el cual fue condenado a muerte sin que se consumara la pena.

  • Además, Aguirre fue herido de gravedad en la batalla de Chuquinga, donde se quemó las manos con el Arcabuz (algo bastante habitual ya que era un arma casi tan peligrosa para el que la portaba como para el objetivo) y donde se dañó gravemente el pie derecho, perdiendo su funcionalidad, lo que le ocasionó una cojera de por vida.

La expedición de los Marañones

Como vemos, Aguirre era un soldado experimentado que ya tenía cierta fama de violento y peligroso entre los hombres. Llevaba más de veinteaños luchando por la corona y se veía a sí mismo como un viejo de cincuenta años (en aquella época eran bastantes), deformado por las heridas, tullido y sin futuro. Fue a partir de aquí donde su historia cobra mayor relevancia.

En 1560, el Virrey del momento, Andrés Hurtado de Mendoza, organizó la expedición de El Dorado, en la que enroló a numerosos soldados bajo la promesa de enormes riquezas si la empresa llegaba a buen puerto. Para el Virrey, cabía la posibilidad de que esta expedición originase cuantiosas ganancias y fama y, sobre todo, le permitiría alejar a los hombres más conflictivos e ingobernables, hastiados ya de tantas guerras civiles. De forma muy inteligente, mataba dos
pájaros de un tiro, o eso creía.

La expedición, al mando de Pedro de Ursúa, se denominó de losMarañones por trascurrir por el río Marañón. La comitiva partió con 800 hombres aproximadamente, de los cuales 300 eran españoles y el resto nativos y esclavos negros. Se dio la circunstancia, importante para nuestro relato, de que Lope de Aguirre no iba solo. Su hija mestiza, Elvira, lo acompañaba.

El jefe de la expedición, Pedro de Ursúa, se hizo acompañar por su amante mestiza Inés de Atienza, con la que yacía a menudo, al tiempo que desatendía sus deberes como jefe y provocaba la animadversión de la tropa, ya de por sí conflictiva. La expedición tuvo muchos problemas desde el principio, descendieron los ríos Huallaga, Marañon y, posteriormente, el Amazonas, perdieron embarcaciones, murieron hombres y pasaron verdadera hambre por causa de la escasez de provisiones y la dificultad para avituallarse. El descontento se apoderó de la tropa, que reclamó abandonar la expedición y volver a Perú, a lo que Ursúa se negó. Se cuenta que  incluso llegó a encadenar a un noble español junto a los esclavos negros, obligándolo a que remara con ellos.

Como no podía ser de otra manera, la rebelión fraguó entre la tropa y, con Aguirre entre los amotinados, dieron muerte a Pedro de Ursúa en la noche de Año Nuevo de 1562 mientras se encontraba con su mestiza.

Llegados a tal extremo, los rebeldes decidieron escribir una carta a Felipe II, dando explicaciones de lo acontecido, carta que firmó nuestro protagonista con el inequívoco nombre de “Lope de Aguirre, traidor”. En dicha carta nombra a todos como traidores y enemigos del rey, escandalizando a sus propios compañeros. Aguirre se erige como líder del grupo y nombra gobernador a un testaferro a quien pudiera manejar, Fernando de Guzmán. La situación era realmente complicada, los nervios estaban a flor de piel y nadie se sentía a salvo en el campamento rebelde. Después de tantos padecimientos, aumentaba el recelo entre unos y otros. Aguirre, gracias a algunos hombres afines sabiamente ubicados por él, descubre una conspiración en su contra, a la que responde con una violencia inmisericorde asesinando a todos los opositores y a los dudosos de serlo. Fue en este momento cuando da muerte a la amante del fallecido Pedro de Ursua, Inés de Atienza (a la que los hombres se disputaban para acostarse con ella) y a Fernando de Guzmán.

El abandono de El Dorado y la utopía de la conquista del Perú

Aguirre, rebelde declarado, toma la decisión de abandonar la loca expedición de El Dorado y lanzarse a la conquista del Perú con sus hombres, desciende el río Amazonas y toma por la fuerza la Isla Margarita, matando a muchos de sus pobladores y sembrando el terror en las poblaciones cercanas. En este contexto, escribe una nueva carta a Felipe II, que firma como "Aguirre, el peregrino" y en la que comunica al monarca su resentimiento y el hartazgo de no sentir recompensados tantos años de lucha bajo el emblema del rey. La carta no tiene desperdicio y se puede leer en el siguiente enlace, veamos algunos extractos:

  • "Bien creo, excelentísimo Rey y Señor, aunque para mí y mis compañeros no has sido tal, sino cruel e ingrato a tan buenos servicios como has recibido de nosotros aunque también bien creo que te deben de engañar, los que te escriben desta tierra, como están lejos."
  • "[...] he salido de hecho con mis compañeros, cuyos nombres después te dire, de tu obediencia, y desnaturándonos de nuestras tierras, que es España, y hacerte en estas partes la más cruda guerra que nuestras fuerzas pudieren sustentar y sufrir".
  • "Mira, mira, Rey español, que no seas cruel a tus vasallos, ni ingrato, pues estando tu padre y tú en los reinos de Castilla, sin ninguna zozobra, te han dado tus vasallos, a costa de su sangre y hacienda, tantos reinos y señoríos como en estas partes tienes. Y mira, Rey y señor, que no puedes llevar con título de Rey justo ningún interés destas partes donde no aventuraste nada, sin que primero los que en ello han trabajado sean gratificados.
  • Por cierto lo tengo que van pocos reyes al infierno, porque sois pocos; que si muchos fuésedes; ninguno podría ir al cielo, porque creo allá seríades peores que Lucifer, según tenéis sed y hambre y ambición de hartaros de sangre humana.
  • ¡Ay, ay!, qué lástima tan grande que, César y Emperador, tu padre conquistase con la fuerza de España la superbia Germania, y gastase tanta moneda, llevada destas Indias, descubiertas por nosotros, que no te duelas de nuestra vejez y cansancio, siquiera para matarnos la hambre un día!

Simón Bolívar llegó a decir que la rebelión y estas cartas fueron la primera declaración de independencia en el continente americano.

El final del loco Aguirre

Como era de esperar, tamaña rebelión no podía quedar sin respuesta por Felipe II.  Antes que relatarla nosotros, mejor que lo haga Pío Baroja, en su libro Las inquietudes de Shanti Andía:

Pío Baroja
"[...] Las tropas del rey, unidas con algunos desertores de Aguirre, fueron acorralando al capitán vasco como a una bestia feroz, para darle muerte. Quebrantado, cercado, cuando se vio irremisiblemente perdido, Lope, sacando su daga, la hundió hasta el puño en el corazón de su hija, que era todavía una niña. No quiero -dijo- que se convierta en una mala mujer, ni que puedan llamarla, jamás, la hija del traidor. Después mandó a uno de sus soldados fieles que le disparara un tiro de arcabuz. El soldado obedeció. -¡Mal tiro! -exclamó Lope al primer disparo, al notar que la bala pasaba por encima de su cabeza. Y cuando sintió, al segundo disparo, que la bala penetraba en su pecho y le quitaba la vida, gritó, saludando a su matador con una feroz alegría: -Este tiro ya es bueno. Realmente Lope de Aguirre era todo un hombre. Después de muerto le cortaron la cabeza y descuartizaron el tronco, conservándose la calavera en la iglesia de Barquisimeto, encerrada en una jaula de hierro.[...]" Las inquietudes de Shanti Andía, de Pío Baroja.

Espero que te haya parecido curiosa esta CuriosaHistoria.com


Para curiosear más nuestras fuentes han sido:

LA CHISPA QUE DIO ORIGEN AL ARTÍCULO
LIBROS
ARTÍCULOS
PÁGINAS WEB



Las imágenes del artículo, de dominio público, se localizan en:

Las cartas que Amundsen encomendó a Scott tras la conquista del Polo Sur

Roald Admunsen
CURIOSA HISTORIA la de las cartas que Roald Amundsen dejó para que Robert Falcon Scott, su gran rival por la conquista del Polo Sur, las recogiera.

La historia de la conquista del Polo Sur es muy conocida, tras un siglo XIX plagado de descubrimientos geográficos, pocos lugares quedaban en el planeta a los que el ser humano no hubiera tenido acceso, de ellos, tal vez el lugar más carismático e inhóspito era el Polo Sur.

A principios del siglo XX, Amundsen y Scott comandaron dos expediciones, noruega y británica, con las que pretendían conseguir la hazaña de ser el primer ser humano en alcanzar el Polo Sur. La persecución de la gloria y el hecho de tener a sus países tras de sí convirtió la empresa en una trágica carrera por los traicioneros hielos del continente antártico. La expedición de Roald Amundsen alcanzó el polo el 14 de diciembre de 1911, treinta y cuatro días antes que la expedición de Scott, que lo consiguió el 17 de enero. Antes de partir, los noruegos dejaron su bandera, un campamento al que denominaron Polheim y dos cartas. Testigos mudos del desconsuelo que Scott y sus hombres sufrirían pocos días después.

Una de las cartas iba dirigida al propio Scott y la otra a Haakon VII, rey de Noruega. Ambas fueron escritas por Amundsen con la esperanza de que Scott la entregara en caso de que él y sus hombres fallecieran en el viaje de regreso. Prueba de la dureza de la epopeya que emprendieron ambas expediciones son esas cartas, ni siquiera el propio Amundsen, que completó la hazaña en primer lugar y en condiciones razonablemente buenas estaba seguro de regresar con vida de aquel infierno helado.

Es difícil de imaginar cuan duro debió ser para Scott y sus hombres alcanzar el Polo en segundo lugar tras un sinfín de adversidades y penalidades para, además, tener la obligación moral de -en el caso de desgracia de Amundsen- comunicar al mundo que la expedición noruega había llegado en primer lugar. La tremenda dureza a la que se vieron sometidas ambas expediciones fue extrema, si bien los noruegos estaban mejor preparados gracias a la meticulosidad y experiencia del propio Amundsen.

El trágico diario de Scott


Robert Falcon Scott
Gracias al diario de Scott (y al libro Momentos estelares de la Humanidad, de Stephan Zweig, de donde hemos extraído las anotaciones) podemos percibir la dureza de las condiciones a las que se vieron sometidos a medida que avanzaban hacia el polo, sigámoslas en orden cronológico.

En plena marcha, Scott anota en su diario:

"Sólo faltan ciento cincuenta kilómetros hasta el Polo, pero de seguir así, no podremos resistirlo"

Dos días después comenta:

"Sólo faltan ciento treinta y siete kilómetros hasta el Polo, pero serán muy amargos."

Ya más cerca del objetivo, los comentarios cobran nuevos bríos.

"¡Sólo a noventa y cuatro kilómetros del Polo! Si no conseguimos llegar hasta él habremos llegado muy cerca."

El 14 de enero dice:

"¡Sólo a setenta kilómetros! ¡Tenemos el final ante nosotros!"

El 15 de enero:

"Sólo nos quedan cincuenta miserables kilómetros. ¡Tenemos que llegar hasta allí, cueste lo que cueste!"

El 16 de enero:

"Buen humor"

Y más tarde, cuando vislumbran a lo lejos la cabaña de los noruegos consigna:

 "Todas las penalidades, todos los sacrificios, todos los sufrimientos, ¿de qué han servido? Sólo han sido sueños que acaban de desvanecerse."

¡Qué terrible decepción para Scott!

La carta de Amundsen a Scott


Como decimos, Amundsen dejó dos cartas, una para el rey de Noruega y otra para el comandante Scott en la que le solicitaba que llevase la carta al rey noruego si Amundsen sufría algún percance en el regreso, la carta tenía el siguiente contenido:

Querido Comandante Scott:

Como Vd. será probablemente el primero en llegar aquí después de nosotros, ¿puedo pedirle que envíe la carta adjunta al Rey Haakon VII? Si los equipos que hemos dejado en la tienda pueden serle de alguna utilidad, no dude en tomarlos. Con mis mejores votos, le deseo un feliz regreso.

Sinceramente suyo.

A pesar del dolor físico y moral, como buen caballero inglés, Scott tomó la carta y se propuso llevarla a su destino. Se lo tomó como un deber personal, sin embargo, las penosas condiciones en las que ya estaban él y sus hombres y el atroz clima que imperó en la zona aquellos días terminaron por consumir sus vidas en los helados parajes de la Antártida.

Ruta seguida por ambas expediciones

Espero que te haya parecido curiosa esta CuriosaHistoria.com


Para curiosear más nuestras fuentes han sido:

LA CHISPA QUE DIO ORIGEN AL ARTÍCULO
LIBROS
MULTIMEDIA
PÁGINAS WEB



Las imágenes del artículo, de dominio público, se localizan en:


Las fiestas lupercalias y el 14 de febrero

Luperca amamantando a Rómulo y Remo
CURIOSA HISTORIA la que nos comenta nuestro amigo Juan, la historia de las fiestas lupercalias (o lupercales), posible origen romano de la actual festividad del 14 de febrero (aunque sólo sea en fechas). Se piensa que estas fiestas incluso tuvieron un origen anterior a Roma.

Las fiestas lupercalias se celebraban en Roma el día 15 de febrero en honor de Lupercus, una de las muchas divinidades romanas, considerada como el dios de los pastores ya que protegía al ganado de los lobos (lupus).

La fiesta tenía lugar en un gruta próxima a la colina del Palatino denominada la gruta del lupercal, donde, según la mitología romana, fueron hallados Rómulo y Remo. Dicha gruta era el hogar de Luperca, la famosa loba que amamantó a los gemelos.

La ceremonia era dirigida por los luperci, una especie de sacerdotes u oficiantes que se reclutaban entre hombres que hubieran vivido, quizá salvajemente, en los bosques durante su juventud. En tiempos antiguos estos luperci eran pastores o gente de la plebe y el campo pero, a medida que se consolidó el rito, con el paso de los años, los luperci pasaron a ser gente de más alta cuna, muchos aristócratas querían ser luperci y dar rienda suelta a sus emociones.

El Papa Gelasio I
Los festejos lupercales daban comienzo con el sacrificio de un animal (normalmente una cabra, un perro o un chivo), animales que se consideraban impuros. A continuación, los luperci manchaban su frente con sangre del animal sacrificado para posteriormente limpiarse con lana del mismo animal impregnada en leche. La piel de la bestia era cortada a jirones denominados februa (probable origen del mes de febrero), que se repartían entre los luperci. Éstos, armados con las februas y sin más ropa que un taparrabos, corrían alegres alrededor del monte Palatino azotando a la gente que había asistido para purificarlos y para propiciar la fecundidad. Las mujeres eran las principales receptoras de lo azotes y ellas, entre carreras y esquivas, los recibían con alegría ya que creían que así se volverían más fértiles.

Estas fiestas eran tan populares que resistieron incluso la llegada del cristianismo. Con el transcurso de los años, esta fiesta que comenzó siendo un juego erótico devino en verdaderas orgías públicas, hecho que motivó que el Papa Gelasio prohibiera este ritual pagano a finales del siglo V, sustituyéndolas por un rito para celebrar la purificación y fertilidad de la Virgen María. Posteriormente, el mismo Papa declaró el 14 de febrero como fiesta de San Valentín, mismo día en el que murió el santo.

El origen de San Valentín en las fiestas lupercalias no está claro, y los documentos que hemos leído son contradictorios, sin embargo, es una teoría que mucha gente cree y acepta hoy en día.

¡Gracias Juan!

Espero que te haya parecido curiosa esta CuriosaHistoria.com 


Para curiosear más nuestras fuentes han sido:

LA CHISPA QUE DIO ORIGEN AL ARTÍCULO
  • Un comentario de mi amigo Juan, conocedor de esta y más curiosidades de la Historia, cuya cabeza es un pozo inagotable de conocimiento.
LIBROS
PÁGINAS WEB



Las imágenes del artículo, de dominio público, se localizan en:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...